domingo, 16 de septiembre de 2012

Esos malditos 16 de septiembre


A 57 años del Golpe de 1955, a 39 del asesinato de Víctor Jara y a 36 de la Noche de los Lápices.


Por Lucas ABBRUZZESE

   Es una fecha en la que no se puede ser socio del olvido. No se debe estar del lado de no recordar varios hechos lamentables que ocurrieron un mismo día pero de diferentes años. Sucesos que quedarán en la memoria para siempre.

   Si hay un episodio que cambió radicalmente el destino de este país, ese fue el golpe de estado de 1955. El 16 de septiembre de aquel año, con los militares Eduardo Lonardi y Pedro Eugenio Aramburu (foto) como máximos responsables, se produjo el derrocamiento del hasta entonces presidente nacional Juan Domingo Perón. Transcurría el cuarto año de su segundo mandato, el cual no iba a finalizar. Durante aquellos diez años (1946-1955) que gobernó al país el peronismo, Argentina vivió de sus mejores etapas, en la que hubo escasa pobreza y desocupación. Pero, como siempre, estuvieron los que nunca se conforman con nada o que poseen una ideología completamente diferente.

   Ya el 16 de junio de 1955 se produjo un “aviso” de lo que podía llegar a suceder en el país cuando la Plaza de Mayo fue bombardeada por un grupo de militares y opositores con el propósito de destronar a Perón. Este nefasto hecho terminó con la muerte de más de 300 civiles y alrededor de mil heridos. Como se sabe, ese día no lograron derrocar al presidente. Sí lo iban a conseguir tres meses después, cuando, bajo la denominación de Revolución Libertadora, Argentina sufría el tercer golpe de estado del siglo veinte. Y todo iba a cambiar. La palabra peronismo fue prohibida, la falta de trabajo comenzó a hacerse costumbre, empresas y la industria nacional eran desprotegidas. Empezaba otro ciclo. El apoyo de la iglesia para con los golpistas fue clave para llevar a cabo aquel acto, ya que la cúpula eclesiástica mantuvo notorias diferencias con Perón durante sus años de primer mandatario. Un claro ejemplo de estas diferencias se notó cuando, horas posteriores a lo sucedido en junio, se quemaron varias iglesias a lo largo del país. El odio y los intereses en juego pudieron más que cualquier otra cosa durante aquellos tiempos. Nada nunca volvió a ser igual.

   Desde 1930 en adelante fueron décadas en las que una sublevación en el poder casi que no sorprendía. Cuesta decirlo, pero a la mayoría de los ciudadanos argentinos les parecía común un golpe de estado. La última dictadura fue la peor, la más sangrienta, la que más víctimas y desaparecidos dejó, la que sembró el terror como pocas veces, la que poco tuvo que envidiarle a los nazis. Esa empezó el del 24 de marzo de 1976, cuando jorge Rafael Videla y compañía comenzaron con el período más negro y nefasto de Argentina, cuya duración fue hasta el 10 de diciembre de 1983, día en el que se retornó a la democracia.

   Durante aquel proceso, denominado de Reorganización Nacional, un 16 de septiembre volvió a ser un día triste. Ese día de 1976, apenas seis meses después de que las fueras militares hayan tomado el poder, se produjo lo que luego fue llamado como la Noche de los Lápices. Aquella noche, un grupo de jóvenes que estudiaban en el colegio de Bellas Artes de la ciudad de la Plata fueron secuestrados y llevados a diversos centros clandestinos de detención, entre ellos el Pozo de Banfield. Siete de esos pibes, cuya militancia era de ideología peronista, fueron Francisco López, María Falcone, Claudio de Acha, Horacio Ungaro, Daniel Racero, María Ciocchini y Pablo Díaz. Este último, que no fue secuestrado el 16 sino el 21, fue el único sobreviviente. ¿Por qué? ¿Tenía algún contacto que hizo que le salvase la vida? Lo cierto es que Díaz contribuyo y peleó mucho para que los responsables fueran condenados. Entre esos personajes culpables estuvieron el expolicía Miguel Etchecolatz y el exgeneral Ramón Camps. El primero está preso con una pena de perpetua. Mientras que el otro murió en 1994, cuatro años después de que el expresidente Carlos Menem haya creado la ley del indulto, la cual dejaba en total libertad a los responsables de haber cometido delitos de lesa humanidad.

   Aquellos chicos, entre otras cosas, luchaban por el Boleto Estudiantil Secundario (BES) y participaban en marchas políticas. Es una fecha para recordar a aquellos jóvenes que luchaban por una Argentina distinta y mejor. La tortura y la violencia, a muchos de ellos, los silenció para siempre.

   Un 16 de septiembre también es motivo para el recuerdo para el pueblo chileno. Un día así, pero de 1973, fue asesinado el cantautor Víctor Jara. La dictadura de Augusto Pinochet que había tomado el poder el 11 de septiembre de 1973 tras derrocar a Salvador Allende pregonó un estilo político de violencia, persecución, censura. El más nefasto de la historia trasandina. Jara, que militó en el Partido Comunista de Chile, fue secuestrado el mismo día del golpe y llevado al centro de detención Estadio Chile, el cual actualmente lleva su nombre.

                                   Jara y su sonrisa característica                            

   Tres hechos para no olvidar jamás. Tres hechos para gritar bien fuerte un “Nunca Más”. Tres hechos que no deberían volver a suceder. Tres hechos que dejaron miles de corazones rotos. Tres hechos que hacen llamar a un 16 de septiembre como un día maldito.
   

miércoles, 5 de septiembre de 2012

Múnich 1972: El terrorismo entra en los Juegos


Por Lucas ABBRUZZESE
   Eran las 5 de la mañana del 5 de septiembre de 1972 cuando en el pabellón número 31 de la Villa Olímpica de Múnich se escuchó una explosión que provocó la muerte de dos pesistas israelíes, Moshe Weinberg y Josef Romano. Era el comienzo de un día de terror, uno de los más nefastos de la historia de los Juegos Olímpicos.
   El atentado fue producido por ocho terroristas palestinos que reclamaban la liberación de 230 personas de su país que se encontraban presas en Israel desde 1970. El grupo comando se llamaba Septiembre Negro, en alusión a la masacre de miles de palestinos en septiembre de 1970 por parte de soldados Jordanos. Luego de este hecho, los terroristas hicieron su primera aparición en 1971 matando al Primer Ministro de Jordania Wasfi Al-Tal.
   Dos horas después de la explosión en el pabellón 31, los terroristas, que se habían infiltrado en el lugar con indumentaria deportiva, liberaron a las delegaciones de Uruguay y Hong Kong, las cuales compartían el mismo edificio junto a la de Israel. Además de los dos muertos, otros cuatro deportistas de Israelíes lograron escapar y los nueve que quedaban adentro fueron tomados como rehenes.
   Durante todo el día se llevaron a cabo negociaciones entre la seguridad alemana y los protagonistas del terror, quienes, para la noche, pidieron un helicóptero para salir de Alemania y viajar hacia su país. El plan de la policía fue colocar varios francotiradores a los alrededores del aeropuerto de Furstenfelbruk y cortar la luz de la zona para frenar la huida. Sin embargo todo salió mal, ya que los 9 rehenes fueron asesinados adentro del helicóptero que los trasladaban junto a los asesinos. Esos 9 deportistas eran David Berger, Josef Gottfreund, Eliezar Malfin, Mark Slavis, Zeev Friedman, Yacv Springer, Andrei Spitzer, Kehat Shun Y Anitzue Shapiro. Además, en un tiroteo que se produjo en el aeropuerto fallecieron cinco palestinos (los otros 3 terminaron detenidos) y 1 policía alemán.
   Durante aquella mañana se llevaron a cabo varias pruebas atléticas, pero luego la competencia se suspendió por 34. Al día siguiente, con la bandera olímpica a media asta, el presidente del Comité Olímpico Internacional, Avery Brundage, dijo: “Declaramos hoy día de luto y continuaremos con el certamen un día más de lo programado”. Posteriormente, el estadounidense dijo que "los juegos deben continuar", palabras que fueron repudiadas.
   Alemania se postuló para organizar la décimo octava edición olímpica de la era moderna porque quería demostrarle al mundo que la Segunda Guerra Mundial ya era un tema del pasado y habían logrado superarla. Y así fue, ya que construyeron un estadio olímpico para 80 mil personas, un palacio de deportes, varias piscinas, un velódromo, decenas de puentes, la Villa Olímpica, 48 kilómetros de carreteras, un centro de prensa y un polideportivo con varias instalaciones. Todo un lujo. También en Múnich 1972 hubo por primera vez una mascota, cuyo nombre fue Perrito Waldi.
   La figura en el rango masculino fue el nadador estadounidense Mark Spitz, quien consiguió 7 medallas de oro. Por parte de las damas, Olga Korbut fue la más destacada. Se desempeñó en Gimnasia, subiéndose a lo más alto del podio en las disciplinas de suelo, barra y equipos. Además, en esta edición estuvo la deportista más vieja que compitió en un Juego Olímpico con 70 años y 5 días. Su nombre era Lorna Johnstone y compitió en equitación para Gran Bretaña.

El medallero:

Posisicón
País
Oro
Plata
Bronce
Total
1
Unión Soviética
50
27
22
99
2
Estados Unidos
33
31
30
94
3
Alemania Democrática
20
23
23
66
4
Alemania Federal
13
11
16
40
5
Japón
13
8
8
29
6
Australia
8
7
2
17
7
Polonia
7
5
9
21
8
Hungría
6
13
16
35
9
Bulgaria
6
10
5
21
10
Italia
5
3
10
18
33
Argentina
0
1
0
1



martes, 28 de agosto de 2012

La cancha, el lugar de la discriminación


Por Lucas ABBRUZZESE

   La cancha es uno, si no el más, de los lugares donde mayores discriminaciones y barbaridades se escuchan. Fin de semana tras fin de semana parece que el tema empeora en vez de capacitar sobre lo que se dice y grita.


   Nada es justificable. Que durante el transcurso de un partido se escuchen puteadas discriminativas, de esas que te dejan la moral por el piso, alguno la puede llegar a entender justificándola con que “son los nervios del partido”. Yo no la justifico, para nada. ¿O se te nubla la mente cuando estás observando jugar a tu equipo? Lo que más me sorprende (¿todavía?) es que el agravio llegue cuando los jugadores ya estén en la ducha y no tengas esa adrenalina que produce un partido de fútbol.

   El domingo por la tarde concurrí a la cancha de River, a la platea San Martín Alta, para presenciar al equipo local vs. San Lorenzo. Como todos sabemos, el encuentro fue un bodrio, con escasas situaciones en los arcos, poco juego (cuando no), cero goles, etc. Pero eso no viene al caso. Como es costumbre y pasa siempre, la gente del equipo local, una vez finalizado el cotejo, debe esperar alrededor de media hora hasta que se dispersen los simpatizantes visitantes para luego poder irte a tu casa. Y ahí empieza donde quiero llegar.

   La gente de River, de local, ocupa siete cabeceras diferentes. Pasada esa media hora, algún jefe de seguridad da la orden para que los policías que bloquean las salidas de esas tribunas se corran y así las personas pueden salir. Y es muy difícil que todos los efectivos policiales se corran a la misma vez. Quizás, a unos les llega esa orden antes y a otros después. Entonces, es cuando observo que los hinchas ubicados en la popular y otras plateas empiezan a salir tranquilos y los que estábamos en la San Martín Alta todavía teníamos impedido avanzar porque no estaba despejada la boca de salida. Y comienzo a escuchar (y a calentarme) a un pibe (no más de 28 años) expresar: “¿Cómo van a salir ellos primeros (haciendo alusión a los de la popular)?”. Y seguía. “Miralos (le comentaba al amigo) a los negros como se van. Parecen monos saltando”.

   Claramente, esta persona se sentía superior a aquellos que estaban ubicados en la Sívori Alta. ¿Por qué? ¿Qué le hace sentir a este individuo mejor que los otros? ¿Qué le hacía pensan que él debía salir primero que los otros? ¿Cómo hace una persona para llegar a ese pensamiento? ¿Por qué el repudio era hacia los que estaban en la popular y no en otras plateas (NO DEBE SER PARA NADIE)? ¿Cuán es su prejuicio? Supongamos que a la cabecera popular vayan todas personas de color de piel morena. ¿Cuál es el problema? ¿Qué tiene de malo?

   En fin, uno se cansa de oír todos los fines de semana las mismas estupideces. Y lo peor es que nada cambia, sino que empeora. Entonces, uno llega a la conclusión de que la cancha, es el lugar de la discriminación.

viernes, 10 de agosto de 2012

¿Habrá la misma expectativa que la temporada pasada?


Por Lucas Abbruzzese

Ya no está River, que le dio otro brillo al certamen.

   Hoy comienza una nueva temporada del Torneo de la Primera B Nacional. Empezará un certamen que la temporada pasada fue furor en todo el país por la presencia de River y el apretado final de campaña que hubo. Sin el conjunto millonario, ¿acapará tanta atención el máximo torneo de ascenso como lo fue en la 2011/2012?

   El partido de esta noche (desde las 21) entre Instituto y Deportivo Merlo abrirá una nueva edición. Un torneo que tendrá seis equipos nuevos con respecto a la pasada temporada. Esos equipos son: Olimpo y Banfield (descendieron de la primera división), Nueva Chicago y Sarmiento de Junín (llegan de ascender desde la B Metropolitana), y Cruceros del Norte y Douglas Haig (ambos llegan procedentes del Argentino A). Este último regresa al Nacional luego de 13 años. Mientras que el Torito de Mataderos vuelve a la categoría que mejor le sienta luego de 5 años durísimos en el tercer escalón del fútbol argentino.

   Los seis conjuntos que no estarán, con respecto a la última temporada, son: River y Quilmes (ascendieron a primera), Guillermo Brown de Puerto Madryn y Desamparados de San Juan (descendieron al Argentino A), y Chacarita y Atlanta (bajaron a la B Metropolitana).

                            Franco buscará que su Instituto vuelva a ser protagonista

   Será muy difícil que el torneo que empieza hoy pueda igualar o hasta superar al último, ya que fue algo histórico por la cantidad de puntos, la paridad entre varios equipos hasta la última fecha y la presencia de River. Esta semana no se notó tanta euforia en los medios con el comienzo de la Primera B Nacional, cosa que si había ocurrido con el arranque de la última edición. Huracán parece, a priori, el equipo que mejor se reforzó. Instituto perdió muchos jugadores. Central y Gimnasia quieren ascender de una vez por todas. La competición va a ir         tomando color a medida que transcurran las fechas.

   ¿Se podrá apreciar de un torneo tan apasionante como el último? ¿Quiénes serán los candidatos? ¿Podrán los recién ascendidos realizar una buena campaña para mantenerse en la categoría y en los próximos años aspirar con un ascenso a primera? ¿Cuánto influye en el interés de la gente que ya no esté River? ¿Se observarán mejores partidos?

   Son preguntas que se empezarán a responder solas desde esta noche. El torneo es largo, complicado, duro, áspero y difícil en todas las canchas. No habrá dos equipos ascendidos y dos que irán a promoción, sino que los mejores tres ubicados en la tabla al final del certamen ascenderán en forma directa a la máxima categoría del fútbol doméstico.

miércoles, 8 de agosto de 2012

El día que Argentina derrotó a Brasil y Gran Bretaña


Por Lucas ABBRUZZESE

   Son de esos días históricos, de esos que quedarán guardado en la memoria para siempre, de esos que te hacen emocionar, de esos que te dan ganas de llorar y estar reboleando la remera y cantando junto a los argentinos presentes en los lugares de los hechos.

   El triunfo por 2 a 1 de Las Leonas sobre Gran Bretaña hace que este seleccionado argentino de hockey femenino se asegure subir a un podio olímpico por cuarta vez consecutiva, ya que en los Juegos de Sídney 2000 obtuvo la medalla de plata y en los de Atenas 2004 y de Beijing 2008 la de bronce. En estos de Londres irán por ese oro que tanto merecen cuando enfrenten, el viernes a las 16.10, a su ya clásico rival Holanda. Además, la mejor jugadora de hockey de todos los tiempos se merece una dorada. Luciana Aymar, que encima pasado mañana soplará treinta y cinco velitas, buscará que cerca de las 19 se esté cantando el himno nacional argentino.

   Lo de la Generación Dorada de básquet no para de sorprender. Acaba de vencer a Brasil por 82 a 77 y clasificarse para la semifinal del certamen, en el cual se medirá ante el vencedor de Estados Unidos y Australia. Ya se aseguraron (en caso de perder en las semis) disputar un partido por la de bronce, pero no vaya a ser cosa de enfrentar al dream team y ganarle como hace 8 años en la capital griega. Nunca se sabe, y menos con estos pibes que llevaron al basquetbol argentino a lo más alto a nivel mundial. Y lo mantienen, que es lo más difícil. Imposible no emocionarse con estos deportistas que, a pesar de tener un elevado promedio de edad, dejan todo en cada partido y se sienten orgullosos de defender la celeste y blanca. 

   Lo que nunca se borrará de la memoria de todos los argentinos son estos dos equipos nacionales. Dos de las mejores generaciones que dio el deporte argentino de todos los tiempos. Porque dentro de 20, 30 o 50 años se va a hablar y recordar de “aquella selección de hockey de Lucha Aymar” o se va a decir: “yo vi jugar a la Generación Dorada de Scola y Ginóbili”.

   Otra cosa que jamás se esfumará de la cabeza es que un 8 de agosto de 2012 los argentinos derrotaron y vieron llorar a las británicas y a los brasileros.

miércoles, 25 de julio de 2012

Berlín 1936: Los juegos nazis

Por Lucas ABBRUZZESE



   La política está metida en todo: en un debate, en una decisión, en una organización, en una movilización, etc., etc., etc. En los Juegos Olímpicos que se desarrollaron en Berlín en 1936 se involucró de lleno. Fue la edición olímpica utilizada por el militar alemán Adolf Hitler para hacer propaganda de su partido, el nazi.

   En 1933, Hitler tomó el poder alemán y provocó un gran malestar en muchos dirigentes internacionales, ya que la capital teutona había sido elegida en 1931 para ser la sede de la décima edición del evento deportivo más grande del mundo. En consecuencia a esto, una de las principales ideas que se pensaron fue la de un boicot a Berlín y al partido nazi. Lo que finalmente se acordó en varios países (entre ellos estaban Holanda, Gran Bretaña, Checoeslovaquia, Francia y Suecia) fue que se disputasen unos Juegos Olímpicos paralelos y en simultáneo a los de Berlín, pero en Barcelona, ciudad que había quedado segunda en la votación de 1931 por parte del Comité Olímpico Internacional. Finalmente España, pocos días antes de que empiece el espectáculo deportivo en su país, sufrió el estallido de la Guerra Civil Española el 17 de julio de 1936, y Por ende, se suspendieron los Juegos paralelos y Hitler continuó tranquilamente con su proyecto.

   Los objetivos del Fiurer eran hacer propaganda nazi e imponer y hacerle creer a todos los habitantes de la tierra que la raza aria era la superior y la única que valía la pena. Pelo rubio, ojos celestes, físicos de atletas, color de piel claro y muy ricos genéticamente era el prototipo ideal de persona que pregonaba el político alemán.

   Para que el Primer Ministro de Alemania lleve a cabo en su ciudad un evento de esta envergadura tuvo que tener apoyo del Comité Olímpico Internacional. Y así fue, ya que quien presidia dicho ente, el conde Henri De Baillet-Latour, coincidía con las ideas nazis y, por eso, le facilitó la organización del evento en su tierra. Luego lo advirtió a Hitler de que dejase participar en paz a los deportistas judíos, quienes ya eran perseguidos por el régimen nazi.

   El presupuesto gastado por los organizadores fue diez veces mayor al de Los Ángeles 1932. Además, en Berlín se transmitió la competencia por televisión por primera vez, aunque sólo fue para los ciudadanos alemanes.

   No todo le salió como quería al mandatario alemán porque la máxima figura y estrella de Berlín 1936 fue un atleta de color de piel morena, prototipo que Hitler detestaba. El nombre y apellido de ese deportista fue Jesse Owens, un estadounidense que consiguió cuatro medallas de oro en atletismo: en los 100 metros, en los 200 metros relevo, en los 4x100 y en el salto de longitud.
                                         Jesse Owens preparado para explotar                                           

   Además, la medallista más joven de la historia estuvo en esta edición del olimpismo moderno. Fue la norteamericana Marjorie Gestring, tras ganar el oro en el salto en trampolín con apenas trece años.



El medallero:

Pos.
País
Oro
Plata
Bronce
Total
1
Alemania
33
26
30
89
2
Estados Unidos
24
20
12
56
3
Hungría
10
1
5
16
4
Italia
8
9
5
22
5
Francia
7
6
6
19
6
Finlandia
7
6
6
19
7
Suecia
6
5
9
20
8
Japón
6
4
8
18
9
Holanda
6
4
7
17
10
Gran Bretaña
4
7
3
14
13
Argentina
2
2
3
7

viernes, 20 de julio de 2012

Los juegos antiguos

Por Lucas ABBRUZZESE
  
                               Una estatua de Zeus                              

   En el año 776 Antes de Cristo se comenzaron a disputar unos eventos deportivos llamados Juegos Olímpicos. Se realizaban en verano cada 4 años en varias ciudades griegas en reconocimiento a los dioses de aquellos tiempos. Pero el más importante era el que se desarrollaba en Olimpia, lugar ubicado a 300 kilómetros de Atenas, porque recordaba a quien fue, según explica la mitología griega, el dios más importante y fuerte de todos los tiempos, Zeus.

   Los Juegos antiguos se festejaban como un encuentro religioso, cultural y deportivo. Cada espectador debía llevar a un animal para sacrificar luego de la competencia, ritual de aquella época. Las primeras ediciones tenían como único deporte a las carreras de casi 200 metros a los alrededores de la ciudad. Los participantes se pasaban años en los gimnasios esperando ese momento. Con el correr de las competencias se fueron agregando las disciplinas de distancia, lucha y pentatlón, cuya conformación se basaba en el salto de longitud, lanzamiento de disco y bala y carreras de velocidad y lucha.

   El certamen no era sólo para griegos. Los ganadores se colocaban y recibían un collar de laureles. Durante muchos años no se les permitió la participación a las mujeres, luego esto se cambió con el tiempo, tanto que la primera mujer destacada y consagrada se llamó Kynisca de Sparta (destacándose en Tethrippon, el cual era una carrera de carros con caballos muy populares en la antigua Grecia y Roma). Además, el primer cronista fue el famoso poeta lírico Píndaro, en el 529 Antes de Cristo.

                                     La imágen de Píndaro
                     
   Se llegaron a disputar 293 ediciones hasta el año 394 después de Cristo, cuando, ya en la era cristiana, el emperador romano Teodosio los abolió porque los consideraba un espectáculo pagano, es decir, que iba contra sus creencias, las de que existe un solo dios para todos.