viernes, 26 de abril de 2013

Panzeri, el protector de la picardía


Fútbol, dinámica de lo impensado es un libro escrito en 1967 por el ya fallecido gran periodista Dante Panzeri. Lo escribió no con la idea de aprender a jugar al fútbol, sino a empezar a mirarlo de otra manera que la actual. Todo lo que criticó en aquél entonces se encuentra elevado diez veces más en los días que corren.

“Este libro no sirve para nada”, se atrevió a escribir en el principio y en el final de una pieza fundamental que cualquier persona a la que le guste el deporte más popular del mundo debe leerlo. El excelente escritor, entre variadas y decenas de definiciones, describe al fútbol como “una lucha de imprevistos”, en la cual ganan los más pícaros Y desde este punto de partida criticó a la mercantilización y comercialización sin piedad que se empezó a adueñar de todo lo relacionado al juego: “Nos quieren hacer creer que hasta lo espontáneo se puede organizar”.

¿Quién sabe de fútbol? se pregunta en su Dinámica de lo impensado. Cree no saber la respuesta, aunque opina que entiende el que “encuentra al futbolista, lo coloca adonde más rinde y sacan su máximo rendimiento”. “La táctica es el arte de poner bien las cosas”, Él consideraba a Carlos Peucelle, exfutbolista y entrenador que una vez enseñó que “lo imprevisto no admite planificaciones salvo el imprevisto mismo”, como uno de los más sabios porque, entre otras cosas, “no corregía, enseñaba”.

“Nos quieren hacer creer que hay un fútbol antiguo y uno moderno. El fútbol siempre es el mismo, el bien o mal jugado”, reprochaba Panzeri, que recaía sobre los que consideraban que el deporte de la redonda número 5 es según la época y que cambia con el tiempo. “El fútbol bien jugado necesita del pelotazo, de la gambeta, del que corre, del que ordena, del que piensa”, argumentaba. Para formar a un futbolista –explicaba Dante Panzeri- “la mejor maestra es la pelota”. Necesita de ella miles de horas: “El mejor es el que sabe dominarla”.
“Para ser serio tiene que ser un juego”, describe Panzeri sobre el fútbol. Acusa a la seriedad, causada por los millones de pesos que se manejan y que sólo mejoró la calidad humana, de arruinar al futbolista porque no es libre para crear ni equivocarse debido a que está más pendiente en lo material que en la diversión dentro de un espectáculo.

Panzeri creyó que son fundamentales las camarillas, ese “grupo de jugadores que se junta para el bien del grupo”. Quizá en la actualidad se confunde que un protagonista es camarillero cuando busca quilombo. “Desde que no están el fútbol es angustia y eso divide”, explicó de manera brillante su significado y agregó que sin ellas no puede haber ni gestarse grandes equipos. Los directores técnicos no eran de su máximo agrado. Los calificaba como “gesticuladores”. Explicaba que los verdaderos DT están sobre el verde césped, donde se decide todo sobre un partido. Tampoco se olvidó de los preparados físicos, esos que “forman atletas en vez de futbolistas”. “El fútbol es fundamentalmente una actividad del talento y secundariamente una actividad física”, manifestaba.

Panzeri dejó, deja y dejará una huella imborrable en cada ser humano que al menos haya leído o leerá alguno de sus textos o libros. “Las personas mueres cuando son olvidadas”, se escucha muchas veces por ahí. El gran Panzeri jamás será abandonado porque sus ideas, sus convicciones, sus críticas y sus análisis nunca se borrarán de la mente de nadie.

Algunas de sus mejores frases extraídas del libro“Al fútbol profesional se lo debe salvar desalentando su materialismo”“Europa nos vende libros de cómo jugar al fútbol y Sudamérica les da jugadores”“El gol no se busca porque es una casualidad o un accidente del juego”“En los entrenamientos modernos escuchamos gritar ´que no gambetee´, ´que no hable´. Un cuartel  militar”“La eficacia se produce por la homogeneidad de lo heterogéneo”“El jugador ideal es el que tiene físico y es virtuoso como Pel锓Ahora se marca con más hombre y eso no es marcar mejor sino miedo a perder”“La cultura deteriora a la verdad”

domingo, 14 de abril de 2013

A 35 años de la muerte de Panzeri

Por Lucas Abbruzzese

Dante Panzeri, nacido en 1921, falleció un día como hoy pero de 1978, a pocos meses de la realización del Mundial de Fútbol de Argentina, al cual él se opuso con la justificación de que era un gastadero de plata innecesario. Hasta tuvo el coraje de enfrentarse a militares (la dictadura estaba presente en el país desde el 24 de marzo de 1976) que le fueron a exigir que cambie su postura. Un símbolo, un ejemplo a seguir.


*¿Qué pasaría si el gran Dante Panzeri se levantase de su tumba y observara que todo lo que él ya criticaba desde sus tiempos en los que ejerció el oficio como ninguno se encuentra expresado diez veces peor en la actualidad? ¿Qué pasaría si notara no que cada vez hay menos wines, sino que no hay salvo excepciones? ¿Qué opinaría del entrenador Josep Guardiola, él que tanto tuvo bajo la lupa a los directores técnicos y los calificaba como "gesticuladores"? ¿Qué pensaría si viera que en las canchas del fútbol argentino que la redonda vuela más de lo que rueda? ¿Qué pasaría si notase que el negocio se adueñó de todo y que el fútbol gira a su alrededor? ¿Qué pasaría?

De las decenas de juicios en contra que padeció, ganó y salió ileso de la mayoría. Simplemente por algo: el periodista argumentó todo con mucha claridad y no le tenía miedo a las grandes mafias que empezar a asomar por el deporte, sobre todo del más popular del mundo. Fue (y es) docente, no sólo del periodismo, sino de la vida, de los valores y de las formas. Panzeri, como dice Ariel Scher, está presente hasta cuando uno juega a la pelota.

Fútbol. dinámica de lo impensado es una de sus obras literarias extraordinarias y una de las mejores maneras de abrir la cabeza para saber dónde se está parado y qué y cómo se observa. Panzeri causa reflexión en su lector. Le propone que mire al deporte de otra manera. Exige diversión y rompe la barrera de juego y trabajo. **

Desde aquí (*) hasta aquí (**) es un artículo escrito para 11wsports que salió publicado en el homenaje a Dante Panzeri (http://www.11wsports.com/futbol-latinoamericano/que-significa-panzeri-1.html)

martes, 26 de marzo de 2013

¡Movete, pibe!


Por Lucas Abbruzzese


   En el fútbol si hay algo que es clave es la movilidad. Para encontrar espacios se necesita dinámica, entrar y salir de la jugada, arrastrar marcas para causar la sorpresa de otro jugador. Moverse sin balón. Lionel Messi, el mejor futbolista del mundo desde hace más de un lustro, no se caracteriza por moverse así, ya que cuando posee la redonda saca diferencias impresionantes como nadie.

      Quien escribe éste artículo tuvo la posibilidad de concurrir el viernes por la noche al estadio Monumental , y, obviamente como la mayoría de las casi 60 mil personas que hubo en la cancha, siguió permanentemente el andar del crack del Barcelona sobre el verde césped. El capitán del seleccionado nacional es una invitación constante para que sus compañeros le cedan la pelota y sabe más que nadie en qué momento acelerar o en qué instante tocar de primera. Es dueño de los tiempos y de los espacios, los cuales muchas veces apareces gracias a su velocidad y el toque rápido.

   Los jugadores argentinos saben que cuando Messi se adueña de la pelota debe tener 2 o 3 opciones de pase para producir la pared, ésa acción del juego tan necesaria para destrabar defensas cerradas y que nunca pasará de moda (como si el fútbol fuese distinto en épocas). Estas esporádicas apariciones le alcanzaron al número 10 para ser una de las figuras contra la Vinotinto. Esporádicas porque es un futbolista que parece estar en otro partido u otra cancha, que hasta llegó a tomar agua en el mismo instante que la defensa venezolana salía desde el fondo por su sector. ¿Puede desempeñarse de la misma manera contra rivales más duros y de más nombre? ¿Reguló porque sabe qué rival que estuvo enfrente? ¿Podrá contra Alemania o España, en un hipotético choque mundialista, aparecer de a ratos? Seguramente no, y en consecuencia son estos los cotejos que sirven para ir aceitando su funcionamiento y el del equipo.

   En el Barsa es igual, con la diferencia de que sabe que detrás de él hay monstruos como Xavi, Iniesta o Busquets que dominan y mueven la pelota como pocos. En el conjunto catalán, Messi puede pasar varios largos minutos sin tocarla y el funcionamiento muchas veces lo deja sólo para que desnivele. En la selección se está aceitando la paciencia y se seguirá trabajando el estilo.

   Con la pelota en los pies es único. Junta varios contrincantes, toda una ayuda para la Argentina si sabe desplazarse cuando Messi es atorado. Cada vez que el esférico está en su pie zurdo pasa algo y casi nunca falla. De la mano del crack el país sueña con consagrarse en el Mundial de Brasil 2014 para levantar la tercera Copa del Mundo de su historia.

sábado, 23 de marzo de 2013

Prohibido olvidarse


A 37 años del Golpe Cívico-Militar


“Todo está guardado en la memoria, sueño de la vida y de la historia”, León Gieco en su canción La Memoria.

Por Lucas Abbruzzese


   Memoria, Verdad y Justicia. Tres palabras, tres valores que todo el mundo debe tener presente. Sin ello es muy difícil avanzar en la construcción de un mundo mejor. ¿Cómo progresar si se cometen errores del pasado? ¿Cómo progresar si se vive una vida de mentiras y engaños? ¿Cómo progresar si no hay sociedades justas e igualitarias?

   La Argentina de hace 37 años no fue una más. Jorge Rafael Videla, el entonces jefe del Ejército Nacional, dictó el 24 de marzo de 1976 un comunicado en el que dejó en claro que los milicos tomaban el poder. Ése mismo que en 1979 contestó que un desparecido “es un incógnito ni muerto ni vivo”. Las Fuerzas Armadas oficializaron su proclamación en el poder de esa manera, pero el país ya vivía tiempos duros desde hacía dos años con la Alianza Anticomunista Argentina (AAA), comandada por José López Rega, la mano derecha del expresidente Juan Domingo Perón en el exilio.

   Nada fue casualidad ni pensado de la noche a la mañana. Todo estuvo premeditado y planificado. No hay que olvidarse de los cómplices. Hay que recordar que personas que actualmente están trabajando en los medios fueron componentes favorables al gobierno de facto. Prohibido olvidarse que sin el apoyo civil no hubiera habido golpe. Prohibido olvidarse de las empresas, de los ciudadanos, de la jerarquía eclesiástica, de diversos medios de comunicación (que crecieron gracias a su compromiso con la dictadura), etcétera, que formaron parte del aparato del terror y del silencio. Todo fue la dictadura. Pensar distinto era sinónimo de secuestro, de torturado o de ser lanzado desde un avión, con una piedra colgando, hacia el Río de la Plata. La "rebeldía" era causa y motivo suficiente para sentir que tu tiempo estaba contado. NINGÚN REPRESOR MÁS PUEDE FALLECER EN SU CASA. ¡CÁRCEL COMÚN PARA TODOS LOS GENOCIDAS!

   Los intereses económicos, la conveniencia y el apoyo de Estados Unidos fue fundamental. José Alfredo Martínez de Hoz, Ministro de Economía de la dictadura muerto hace unos días, fue el símbolo de las grandes corporaciones para idear y llevar a cabo la etapa más negra de la República Argentina. ¿Por qué? ¿Por qué pasó lo que pasó? ¿Vale todo por un interés? ¿Hasta dónde llegar? ¿Hasta qué punto tirar a la basura la vida?

   Es un deber tener un compromiso con la memoria. Hoy y siempre hay que recordar lo sucedido y valorar la democracia. Existen 30 mil razones y mucho más para no retroceder. No existen las banderas políticas en éstos recuerdos. Hay que exigir que NUNCA MÁS suceda lo que pasó. Hay que tener enorme respeto por las Madres y las Abuelas de Plaza de Mayo, quienes causan emoción cada vez que se expresan porque representan el amor, la lucha y la dignidad de una mujer. Prohibido olvidarse.

“Libertad era un asunto, mal manejado por tres...Comer era subversivo, para el señor militar”, Pìero, en Para el pueblo lo que es del pueblo.


viernes, 18 de enero de 2013

Quedar afuera no es el problema


Por Lucas Abbruzzese

    El seleccionado argentino Sub-20 volvió a decepcionar en una competición internacional. Ésta vez fue en el Sudamericano jugado en su país, donde ni siquiera logró clasificarse al hexagonal final para tratar de lograr una de las cuatro plazas que otorga dicho certamen al Mundial de la categoría en Turquía, cuyo comienzo va a ser el 21 de junio. ¿Realmente el problema es la no clasificación? ¿No habrá que hilar más fino y (no) encontrarse con un no proyecto?


   Si hay algo que el fútbol nacional tuvo, tiene y tendrá en demasía son juveniles futuros cracks. Sin embargo, como el deporte más popular del mundo es colectivo, y en el cual la mayoría de las veces ganan los que mejor lo llevan a cabo en conjunto, se necesita tiempo de trabajo, ideas, convicciones, un programa, formadores capaces de ENSEÑAR. Laburo. Parece que todo eso se olvida y sólo sirve ganar. ¿Qué se obtiene campeonando en un Mundial Sub-20? ¿Sirve de algo si ese título llega gracias a individualidades y no por un proyecto serio detrás? Si el fin debería ser FORMAR futbolistas para que luego el seleccionado mayor los utilice ya con una idea clara.

   Las improvisaciones deben dejarse para que se desarrollen sobre el verde césped, no al momento de contratar un director técnico y que salga lo que se pueda. A José Néstor Pekerman, que asumió como entrenador del Sub-20 en 1994 y permaneció por casi una década, se lo criticó mucho porque se decía que con buenos jugadores cualquiera gana campeonatos. Una pavada (si no fíjense en el actual plantel juvenil y los nombres que hay. Falta el camino a seguir) enorme porque el DT convenció a quienes lo contrataron por su proyecto. Y así le fue: 3 campeonatos mundiales en el primer puesto. Pero, insistiendo en lo mismo, lo importante no era el trofeo, sino que se formaban futbolistas. Por sus manos pasaron unos muy jóvenes Riquelme, Aimar, Sorín, D`alessandro, Saviola, Maxi Rodríguez, Samuel, Cambiasso, etcétera, etcétera, etcétera. En el 2003 se fue, pero el que subió a la dirección técnica fue su ayudante de campo, Hugo Tocalli, quien siguió por la misma senda. El cordobés renunció tras la obtención del Mundial 2007 porque Julio Humberto Grondona, el presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), decidió no renovarle a su ayudante Miguel Ángel Tojo. ¿Diferencias entre ellos? ¿Los nombres por encima de los proyectos?

   O tal vez haría faltar retroceder un poco más el tiempo y situarse en 1979, año en el que el juvenil dirigido por César Luis Menotti, representado a la perfección en la cancha por un tal Diego Armando Maradona y Ramón Ángel Díaz, le mostró el camino al fútbol argentino de cómo se disputa el fútbol. Toque, gambeta, engaño, desequilibrio, amor por el balón, eso que tanto hace falta en la actualidad.

   Sergio Batista, Walter Perazzo y ahora Marcelo Trobbiani no encontraron un rumbo y poco demostraron de estar a la altura del seleccionado argentino Sub-20. Los proyectos estuvieron ausentes y así se está, en plena decadencia. ¿Ya no salen tan buenos futbolistas o no se los forma como corresponde? ¿De qué sirve lamentarse de una eliminación si de nada iba a servir clasificar a siguientes instancias? Hay que analizar más profundo y también buscar responsables en quiénes contratan a los que deben tener la responsabilidad de formar futbolistas.

   Si seguirá o no Trobbiani no es la cuestión, sino la falta de proyectos y el armar todo en el momento, a la marcha. Más preocupante aún es la falta de interés y ganas que hay por cambiar la situación. ¿El ganar ya seguirá ensuciando al fútbol? ¿El negocio de que sólo sirve triunfar hasta cuándo seguirá prevaleciendo? ¿Tanto cuesta en pensar en el largo plazo y olvidar para siempre el amiguismo?



viernes, 28 de diciembre de 2012

El enganche, ¿una especie en extinción?


   No sólo el fútbol argentino, sino el mundial, carecen desde hace años de ese futbolista que usa la casaca número 10 y que le hace honor a esos dos dígitos. Cada vez menos los hinchas se pueden deleitar de esos cracks que saben qué resolver con sus pies antes de que la redonda les llegue donde se encuentran ubicados. ¿Están en extinción? ¿Por qué cada vez hay menos? ¿Por qué?

Por Lucas Abbruzzese

   “El problema es que no puede haber conductores si se parte del vértigo y la verticalidad porque es muy difícil encontrar la pausa en ese contexto. El fútbol es usar bien los espacios, manejar los tiempos y engañar al adversario. Y esto, a 1.500 kilómetros por hora, no se puede hacer”, explica una y mil veces el entrenador César Luis Menotti. Frenar, hacer creer que vas a realizar algo para terminar haciendo otra, saber dónde ubicarse son algunas de las claves que tiene el deporte más popular del mundo. Y nadie mejor para llevarlas a cabo que el enganche. Sin embargo, el fútbol se volvió cada vez más rápido de pies y más lento de cabeza. Así se está…

   Pero, ¿cómo se define a un enganche? ¿Cuál es su función? Pausa, rapidez mental, tener la capacidad de colocar un pase entre líneas, pedirla en momentos adversos, leer correctamente el partido para advertirle a sus compañeros por dónde, cómo y cuándo atacar al rival, entre otras propiedades, deben ser algunas de las características esenciales que sin ninguna objeción deben poseer los número 10.

   ¿Realmente cada vez hay menos conductores? ¿O los hay y los directores técnicos le dan menos lugar y confianza? ¿Por qué ya no abundan esos futbolistas a los que se admira constantemente? El fútbol, en cuento a juego, ha retrocedido enormemente. No hay que hablar ni escribir en forma generalizada, ya que hace un lustro existe un tal Barcelona, a quien perfectamente le queda el calificativo de contracultural, que semana tras semana le marca el camino al mundo de cómo se disputa este deporte. ¿Tiene el elenco catalán un enganche? ¡Vaya si en sus filas cuenta con uno de ellos! Ese nombre propio le pertenece a Andrés Iniesta, uno de los jugadores que mejor entiende el juego en el planeta tierra. El Cerebro parece que juega con una lentitud asombrosa, pero lo que carbura a mil por hora es su cabeza, la que le permite, gracias a su tremenda habilidad con los pies, indicarle el camino al Barsa, conducirlo, aportarle calidad, asistencias perfectas y, sobre todo, entendimiento del desarrollo de un match. Completo.

   Y siguiendo con los ejemplos, cómo no trasladarse a la década del ´70, a la cual muchos la catalogan como en la que hubo mayor cantidad y calidad de enganches. Por citar a algunos, vale la pena pasar por Zico, Tostao (el conductor del Brasil del Mundial de México ´70, el mejor seleccionado de la historia), Norberto Alonso, Ricardo Bochini, Teófilo Cubillas, etcétera. Años en los que abundaban los cracks que se mueven por todo el frente de ataque.
   Por qué no seguir recordando la historia, más reciente, para encontrarse con apellidos como Zidane, quien alguna vez tendría que haber disputado un cotejo con un smoking por la elegancia con la que se desplazaba dentro del rectángulo de 105 por 70 metros. ¿Más? Sí. Baggio, Figo, Ozil, Michael Platini, Valderrama. La lista sigue, pero hay que poner un punto para pasar al plano local, donde Juan Román Riquelme, Pablo Aimar y Marcelo Gallardo se llevan todos los ojos para encontrar un enganche de esta última década en el fútbol argentino. Los tres, cada uno con lo suyo, deleitan con pases, entendimiento del juego, pegada, determinación y presencia. Inigualables.

   Muchas veces se abre el interrogante sobre algunos intérpretes. ¿Los Diego Armando Maradona, los Pelé (él mismo se autodenominaba como un centrocampista adelantado), los Lionel Messi, los Johan Cruyff, los Ronaldinho son específicamente enlaces? La respuesta habría que encontrarla objetivamente, ya que para algunos lo son y para otros no. Son monstruos de otras galaxias que disfrutan con la pelota en sus pies y que si los mandan a defender lo harán a la perfección porque tienen incorporado conceptos futbolísticos como pocos. Así como hay definidores de jugadas que se pueden poner el traje de enganches, también existen los que arrancan desde el centro del verde césped. Esos a los que los defensores son los primeros que buscan para darle continuidad a una jugada. Perfectamente caben en esta categoría los Xavi, los Redondo, los Verón, los Pirlo…

                                    Maradona, abrazado con Zico.        

Con la locura que se vive en el mundo fútbol, fiel reflejo de las sociedades, conjugado con que el negocio de los que nada tienen que hacer dentro de esta disciplina, pasó a ser más importante que el propio juego y, en consecuencia, se fue perdiendo esa alegría en una cancha. Y los conductores parecen ser los más perjudicados porque muchos entrenadores, ante la presión de “si perdés te echamos”, optan por formaciones amarretes, cautelosas y priorizando más la parte defensiva que la ofensiva como si esa fuera la verdadera fórmula para obtener buenos resultados. ¿Hasta cuándo subestimar la figura del enganche? ¿Realmente no salen más o cada vez los utilizan menos? ¿Ambas? Lo cierto es que, teniendo en cuenta todas estas preguntas, parece que el número 10 está en peligro de extinción.

sábado, 15 de diciembre de 2012

Crismanich y los medios de comunicación


Por Lucas Abbruzzese

Un análisis de cómo cubrieron los medios de comunicación la medalla de oro de Sebastián Crismanich.



   En este tramo de la historia, en el que te quieren hacer creer que si ganas sos el mejor y si perdes no servís para nada, ganar un título o una medalla de oro en un Juego Olímpico te asegura permanecer durante varios días en las tapas de diversos diarios y ser el o la que más minutos ocupe en la radio y la televisión.

   La presea dorada del taekwondista argentino Sebastián 
Crismanich en el evento deportivo más grande del mundo que se disputó en Londres y finalizó hace un par de semanas fue un fiel reflejo de ese exitismo que invade a muchísimos ciudadanos hoy en relación a los medios de comunicación y que se puede analizar de la siguiente manera: el que gana es en el que van a estar puestas todas de las miradas, es decir, el vencedor, en esta lógica de mercado, es el que más vende. Y si es el que más vende, mejor para el negocio porque habrá mayor consumo.

   Para entender mejor este absurdo lema sobre que si no sos ganador no vas a tener chances de ser reconocido en los medios de comunicación, sobre todo en los hegemónicos, vale recordar la forma en la que se cubrió en Argentina el antes, el durante y el después de que el correntino consiguiera la medalla dorada. Por ejemplo, en el único diario deportivo del país, Olé, del día en el que Crismanich iba a competir (10 de agosto), sólo se lo mencionaba en la agenda del día. Ni siquiera ese dicho medio recordó la entrevista que le había realizado al taekwondista y que apareció en el papel el 25 de noviembre. “Nadie se siente seguro enfrente mío. Si estoy bien, puedo pelear por una medalla”, le había declarado Crismanich al diario Olé. Si en la edición impresa del once de agosto, día que obtuvo la medalla de oro la ciudad londinense, se hubiera recordado aquella nota con el correntino y resaltado que tenía aspiraciones de conseguir una medalla, el resultado obtenido no hubiera caído como una sorpresa para gran parte de los argentinos. Eso también habla sobre la escasa capacidad e interés de análisis que existe en diversos medios nacionales.

   El nacido en una de las provincias del noreste argentino también había manifestado que podía cosechar una presea en la revista El Gráfico de abril de este año: “Si estoy con todas las luces, como cuando gané los Juegos Panamericanos (en Guadalajara 2011), me voy a sentir capaz de acercarme a una medalla”. Es decir, no tendría que haber sido sorpresivo el resultado conseguido por el correntino si se tenían en cuenta estas expresiones. Pero como un pibe de perfil bajo, humilde y que, sobre todo, no había conseguido grandes logros hasta antes de Londres, se habló y se escribió sobre él poco y nada. Lo que también le jugó en contra, pero que no es un factor determinante, fue que justo el día de su participación olímpica Las Leonas disputaban la final contra Holanda y la selección de básquet se medía ante Estados Unidos por una de las semifinales del torneo.

   Y de la siguiente manera fue como lo analizó Víctor Pochat, periodista especializado en los Juegos Olímpicos que fue consultado para este trabajo: “Se aprecia por dos factores. El primero es por el desconocimiento de los periodistas y que no imaginaban una buena actuación. Además, luego del oro en Guadalajara no hubo un seguimiento hacia él y siguió consiguiendo cosas, como la clasificación a Londres. Y el segundo motivo fue que le jugó una mala pasada que ese mismo día compitió la selección femenina de hockey, la Generación Dorada y Lucas Calabrese y Juan de la Fuente en la Medal Race, donde tenían posibilidad de medalla (consiguieron la de bronce)”.

   Otra mirada diferente tuvo Mariano Ryan, profesor de la escuela de periodismo DeporTea. El periodista del diario Clarín opinó que “los medios lo cubrieron bien y le dieron mucha bola”. Y aseguró que fue meramente “una cuestión de espacio” que antes de la pelea de Crismanich no haya tenido tanta repercusión.

   Ese exitismo llegó a tal punto que el correntino fue invitado y asistió al programa televisivo ShowMatch, el cual es conducido por Marcelo Tinelli (con quien cruzó un par de patadas), y a grabar un par de escenas para la novela “Dulce amor”, cuya tira es en Telefe por las noches. ¿Por qué, por ejemplo, no fue invitada Paula Pareto, judoca nacional que logró un estupendo cuarto puesto en la categoría 48 kilogramos? La respuesta está en que como para ellos no triunfó (en realidad sí lo hizo, ya que competir y llegar tan arriba es todo una consagración) seguramente no hubiese “vendido” e impactado tanto. “Lucharía toda mi vida por revivir de vuelta esos cinco minutos”, le expresó Crismanich al conductor haciendo alusión al combate final que le dio la medalla de oro contra el español Nicolás García Hemme.

   “El tema de los Juegos Olímpicos es muy especial. Se es héroe por un día y no por una trayectoria. A los deportes menos populares se les presta menos atención, y esa atención es sólo en los Juegos Olímpicos. A ese héroe de un solo día todo el mundo lo quiere conocer y lo invitan a los programas porque es cuando más repercusión tiene. Ahora es muy difícil que lo inviten; y si lo hacen en sólo si gana el Olimpia de oro”, respondió Pochat tras ser interrogado sobre cómo observó que los medios cubrieron el logro del correntino.

   Como cada vez que alguien gana algo, siempre aparecen malos dichos sobre ese personaje, equipo o lo que fuese. Y Crismanich no fue la excepción. Un par de días luego de su histórico triunfo aparecieron en las redes sociales unas supuestas declaraciones suyas sobre lo que, aparentemente, había tenido que resignar para llegar a lo más alto de la categoría de hasta 80 kilogramos. “Para competir en Londres tuvo que vender su auto y llegar un día antes porque no le habían pagado el hotel”. Además, en esa fotografía aparecía la pregunta “¿dónde está la plata?” en relación a que el gobierno nacional había invertido 180 millones de pesos en las instituciones deportivas. No se puede afirmar de donde viene esta infamia, pero todas las miradas estuvieron puestas en que pudo haber sido tanto una maniobra de la oposición al gobierno de Cristina Kirchner como del Grupo Clarín, ya que es el estado nacional quien creó al Ente Nacional de Alto Rendimiento (EnARD), cuyo financiamiento depende principalmente del uno por ciento de lo recaudado por las facturas de telefonía móvil. Pero estas mentiras fueron aclaradas rápidamente por el protagonista en el programa televisivo 678: “Ni bien aterricé en Argentina salí a defender al EnNARD porque es la base de nuestro rendimiento. Este apoyo nos da la tranquilidad de planificar tranquilo de cara a los Juegos de Río de Janeiro 2016”. Y así las dudas quedaron enterradas.

   No sólo Crismanich salió a bancar a ésta entidad. El que también la defendió fue Federico Molinari, el gimnasta argentino que fue octavo en la categoría de anillas en los Juegos de Londres. Vía la red social Twitter, escribió los siguientes tres tuits: “Recién llego, esta pelotudez la dijo Lanata (periodista de Canal Trece, perteneciente al Grupo Clarín)?”. Tuit dos: “Quiero dejar en claro una cosa. El EnARD es lo mejor que nos pudo haber pasado a los deportistas amateur. Gracias a los diputados que apoyan esta ley!”. Y tuit tres: “Cuando algo se hace bien hay que reconocerlo! Gracias al EnARD somos reconocidos dignamente, tenemos obra social, becas, competencias!”. Y de esta manera se dejaba en claro que la plata invertida por el gobierno nacional tuvo y va a seguir trayendo sus frutos.