Infancias preguntonas. ¿Cómo logramos hacernos preguntas? ¿Cómo cuestionamos lo que se construyó durante siglos? ¿Cómo enseñamos a preguntar, a cuestionar, a romper con una lógica que justamente es lógica para quienes pensaron lógicas desde lugares de poder y dominio?
domingo, 4 de julio de 2021
La escuela como lugar de desnaturalización
miércoles, 20 de enero de 2021
¡Abran las escuelas!
Abran las escuelas, así filmamos a los pibes y a las pibas
en otra movida de marketing, exponiendo no solo a la niñez y la juventud sino
lo poco que les importa la educación y lo demasiado que les gusta las cámaras.
Abran las escuelas, así podemos seguir viendo cómo los
medios masivos de (des)información callan lo esencial y alardean una política
de globos amarillos mucho más cerca del cotillón que de lo esencial. Es que, en
esta, lo esencial está a la vista y no es invisible a los ojos: en el último
presupuesto presentado en Ciudad, la pauta publicitaria recibió un aumento de 2.140
millones de al mismo tiempo que al Plan Sarmiento le quitaron 372 millones.
Abran las escuelas, ¿o no ven que el macrismo no tiene
presupuesto para garantizar la conectividad de todes? Si no no se explica –o sí-
que lo recortado al Plan Sarmiento y a Infraestructura Escolar haya sido
destinado a las escuelas privadas.
Abran las escuelas, así también rompemos el cerco mediático
y logramos seguir mostrando el estado en el que están las escuelas en el
distrito más rico del país, el mismo que en el global de los últimos dos años
le recortó un 72% al presupuesto de Infraestructura educativa.
Abran las escuelas, pero no para los y las 20 mil pibes y
pibas que no tuvieron bacante en el sistema estatal de educación durante el
2020.
Abran las escuelas, a ver si ahí sí empiezan a entregar
computadoras, esas que el larretismo, por decisión política, dejó de entregar
en el 2019 en otro recorte presupuestario para algo que no les interesa: la
educación.
Abran las escuelas, menos las 47 rurales que cerró María
Eugenia Vidal durante su gestión en provincia.
Abran las escuelas, ¿o aún no se dieron cuenta de que nunca
cerraron y que, mientras el PRO recortó presupuesto, adentro de las escuelas
los bolsones de comida se siguieron repartiendo, les docentes no frenamos nunca
y los insumos que debiera garantizar el macrismo nunca llegaron?
Abran las escuelas, así cumplimos con el anhelo de
integrarnos al mundo. En el Reino Unido, durante noviembre, mes de clases y
escuelas abiertas, hubo dos grupos etarios que fueron los que más contagios
sufrieron: 5-12 años y 13-17.
Hipocresía. No cabe otro calificativo. Porque días antes de que el PRO, con Mauricio Macri a la cabeza, sacara una carta con la exigencia de “Abran las escuelas”, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, con Horacio Larreta como mandamás, presentó el presupuesto más bajo de la historia destinado a educación.
sábado, 7 de diciembre de 2019
Creo
miércoles, 16 de enero de 2019
Vamos a darle la vuelta al mundo (o a dar vuelta el mundo)
Ese mismo Estado que “no puede” proveer
algo básico como la salud es el mismo que recauda cientos de millones por su
vínculo con las multinacionales mineras que destruyen nuestra tierra. Porque
ahí nomás, en Huaco, a unos kilómetros de la escuela Calcagno, donde el sol al
mediodía quemaba tanto como la pasión por pensar un mundo mejor, están
funcionando las empresas saqueadoras que, primero, se llevan el oro y los
minerales y, segundo, las ganancias. Para eso es inevitable transar con el, en
este caso, gobierno provincial. Y volvamos a lo mismo: el Estado. “No puede”
asignar 4 mil pesos pero sí da rienda suelta a los negociados. Mucho para los
poderosos, nada para quienes lo necesitan.La cultura del abrazo y la revolución
Minutos antes, la misma docente casi que nos había dejado perplejos con algo tan simple como que “somos protagonistas de nuestras vidas”. Y no es todo: el director de la misma escuela, antes de cerrar el acto, expresó de manera tan natural pero que por tan natural que sea no deja de significar un enorme empuje en esta locura, que “en cada comienzo de ciclo lectivo los chicos y las chicas preguntan si este año viene el Mariano Acosta”. Y en cada caminata de escuela a escuela nos saludan y nos levantan las manos. Y ahí vamos. Y seguimos. Y seguiremos.
¿En serio a alguien se le pasa por la cabeza pensar esto como asistencialista? ¿En serio cree eso mientras pensamos, planteamos y discutimos en San Juan por qué usar el lenguaje inclusivo? ¿En serio es asistencialismo entender que las actividades deben estar marcadas por la Educación Sexual Integral? ¿Realmente lo ven de esa manera sin saber que desde este espacio buscamos becas para que quienes terminen el secundario puedan volar y no angustiarse? ¿Lo ven así aún sin codearse ni vivir lo que es hablar de por qué el aborto debe ser legal en una sociedad en la que la iglesia tiene una importancia imponente? ¿En serio cuando reflexionamos que “lo que importa es que el lenguaje inclusivo ponga en discusión algunas cosas”? ¿De verdad van a creer que, mientras el Estado, tan ausente como cómplice, gasta (porque, para quienes gobiernan, los pibes y las pibas son un gasto) apenas 15 pesos por día por cada alumno y alumna, sabiendo que las escuelas albergues deben hacer magia con eso, este laburo que hacemos no tiene un costado transformador y revolucionario? 








